jueves, 3 de septiembre de 2020

4 MÁRTIRES ARGENTINOS

 

 


Héctor Hernández


Conferencia por Nos San Luis  3 de septiembre 2020

 

1.         4 Tránsitos

 

1.1.     “La señal del cristiano”. El 26 de octubre de 1984 había disertado sobre Cristo Rey junto con el P. Torres Pardo y con “El Segundo”, ya veremos lo que dijo ese día, y se fue a participar de la Misa del domingo y luego a visitar a su hijo siempre enfermo e internado. Cuando se dispone a cruzar la calle Céspedes le tiran 11 balazos y aciertan 9. Entonces El Primero, 65 años, intenta coronar su propia vida con la señal de la Cruz. “En el nombre del Padre, y del Hijo …”  no consumó y entró en agonía. Genta.

1.2.     “Sin sangre no hay redención”. El 22 de diciembre de 1974 regresaban de Misa de la Catedral de San Isidro El Segundo, 41 años, con su mujer, siete hijos, el mayor de 14 y la menor en su falda y con tres amiguitos, se les apareó un auto y le metieron un tiro en la cabeza. Supuestos guerrilleros darían después “el comunicado de las 553 palabras” atribuyéndose la muerte de los dos primeros, en que hay una palabra que se repite 17 veces. Su padre, general de la Nación y abogado, dijo que “fue cosa de los servicios”; gobernaba López Rega. Sacheri.

1.3.     “Pediría cinco minutos para perdonar…”. El 4 de junio de 1975 el Ejército Montoneros asesina con diez balazos al Tercero, de 53 años, en la esquina de Córdoba y Guatemala, a las 7.20 de la mañana. Amelong.

1.4.     Rezar y morir cantando el Himno Nacional argentino. El 19 de agosto de 1975 el Ejército Terrorista Revolucionario del Pueblo liquida en Rosario al Tercero, al que tenían encerrado desde hacía 372 días …  ¿Dijiste encerrado? – No, Uds. entendieron mal: lo tuvieron enterrado más de un año.  La “cárcel del pueblo” medía 2,20 de largo, de 1 metro de ancho y 2 de alto…  Larrabure.

¿Cuánto dijiste que medía?

-           No me hagás repetir… 2,20 X 1 X 2…

           

2.         Cuatro vidas

 

2.1.     Jordán Bruno Genta Mártir

Orígenes. Nació en una familia atea y con convicciones marxistas que fue modulando, ingresó en Filosofía y Letras presentándose como una promesa para el masonismo cultural argentino y como discípulo del socialista Francisco Romero. “Inteligencia poderosa”, “pasión inflamada”, “fuerza de liderazgo” cautivante; lo pinta su yerno  y discípulo Mario Caponnetto. Se casa con Lilia Losada de Genta, enferma de tuberculosis y por razones de salud se van a la cordobesa Bialet Masse. Tuvo dos hijos.

“Genta, Ud. se nos va”. Pero su  maestro le dice a uno de la misma cofradía, “ya que andás por Córdoba visítalo a Genta que le está pasando algo raro”, y Alejandro Korn lo visita, confirma la novedad y le dice: “Genta, Ud. se nos va”. Para retenerlo ideológicamente le ofrecen algo académico a lo cual todo intelectual es muy sensible, nada menos que toda una beca en Francia. ¡Minga que les va a aceptarla cuando él, aprovechando ignacianamente la enfermedad lee a Platón y Aristóteles, que no le habían enseñado y cuando se estaba convirtiendo a Cristo!  Años más tarde se le ofrecieron cátedras y decanato en Lisboa y en la Universidad Autónoma de Guadalajara, México contestando con una frase enigmática. ¿”Enigmática” dijiste? – No, oíste mal, no es nada enigmática: “Si Dios dispone que uno rinda el testimonio entero, prefiero que me maten en mi Patria” (“Testimonio” de Gelonch Villarino).

Docente en el Litoral. Pasado el año de retiro se radica en Paraná, gana cátedras, se dedica a la docencia y comienza a escribir. Hay consecuencias políticas de la fe y entonces uno supone que la conversión política es después de la otra, pero a veces la opción política denota una intuición fundamental para el buen lado, que puede estar antes de la religiosa, lo que tiene que ver con esto. Genta descubre la verdadera historia argentina, se hace rosista y sanmartiniano, toma partido por la cruzada en la Guerra española, a los 30 años se bautiza y contrae el sacramento del matrimonio (sigo los trabajos de Mario y de Antonio Caponnetto). Lo nombran Rector de la Universidad del Litoral; lo echan; lo designan en el Instituto Nacional del Profesorado secundario en Buenos Aires y no se le ocurre nada mejor que poner un cuadro de Juan Manuel de Rosas. Antes de decir qué pasó con el cuadro les cuento que desde su estadía en Paraná empezó a ejercer cierto liderazgo cultural muy extendido, con aires de legendario… sin ser hombre del establishment y sus filósofos permanentes.

¿Y qué pasó con el cuadro de Rosas? Realmente sí que hizo lo mejor… pero lo echan y él nos da una lección universitaria, que es oportunísima cuando la gente cree que la universidad es ante todo burocracia, presupuesto y títulos y edificios como la UCA o Siglo XXI y que monseñor Panchampla los autorice y el Ministerio te reconozca. Para que haya Universidad debe haber amor a la verdad y una vocación de cultivarla, y si lo hay se contagia y ya tenés el alumnado, que lo demás viene por añadidura. “Mi cátedra es mi palabra. Y también es mi vida. Mi palabra me compromete a mí solo. Yo no hablo respaldado por ninguna institución, ni por ninguna fuerza”.

“Pedagogo del Oh juremos con gloria morir”. ¿Quién dijo eso de Genta? – Pues el P. Leonardo Castellani, que lo puso en la dedicatoria que le hizo del libro Martita Ofelia… ¿Alguno recibió esa enseñanza?

Docencia gloriosa. Hasta Malvinas había en la Argentina Fuerzas Armadas y, como sucedió en toda la historia política y como sucede hoy donde hay fuerzas armadas y no hay rendición como ha sucedido aquí, ellas cuentan en la vida social. A veces el peso es más decisivo, nunca monopólico, pues tanto los pueblos se aferran a querer orden y ser representados que hace unos años, cuando el conflicto de la 125, mucha gente buscaba al político Alfredo De Angelis para hacer oír la voz del pueblo, o al Señor Blumberg, para que los encabezara, y ambos congregaban multitudes y adquirían poder. Genta, como quien conoce el catecismo de la política, entrevió la importancia de las fuerzas armadas y concentró en ellas su enseñanza, hasta el extremo de que su influencia se ejerció en la guerra de Malvinas, cuando él ni era militar y peor todavía, cuando ya había muerto muchos años atrás. ¡“Pedagogo del Oh juremos con gloria morir”!

En 1945 participa del partido político Alianza Libertadora Nacionalista, da clases en su local y habla en el famoso acto multitudinario del 22 de diciembre de 1945 en el Luna Park de Buenso Aires. Ese partido político no iba con candidatos a presidente y para este cargo promovía a Perón; pero él, que ni entonces fue peronista, hizo un discurso libre.

Cuando se conocieron se le oyó a decir a Genta: “Ud. Sacheri es mi sucesor doctrinal”. Vayamos al receptor de la herencia.

2.2.     Carlos Alberto Sacheri Mártir

Su “vida privada”. Porteño, de familia católica, militante y líder de la Acción Católica, se casó con su única novia, tuvieron 7 hijos. No completó Derecho pero hizo filosofía y teología siguiendo todos los años el Curso que daba el P. Julio Meinvielle sobre la Suma Teológica; se vinculó al profesor Komar y dio clases en El Salvador; y al grupo de la Acción Católica universitaria de Rodríguez Lonardi. Fue becado a Canadá y ahí sigue las enseñanzas del famoso Charles de Koninck, se licencia, vuelve a la Argentina, tiene un conato de vida pública y vuelve a Canadá a doctorarse.

“Quiero hacer como Komar, quiero enseñar en la Argentina”. Exhibiendo, como Genta, un raro sentimiento por la Argentina, rechaza todos los ofrecimientos para quedarse en Canadá o desempeñarse en Europa, se instala aquí e inicia lo que yo llamo “su vida pública” de siete años de trabajo agotador. Viajó invariablemente a Uruguay y a Chile, y algunas veces a Canadá y a España, atrayendo con su palabra y convirtiéndose en una gran promesa para la filosofía y para la política. ¿Qué ese raro sentimiento por la Argentina? – ¿No te das cuenta cómo se llama? …

El orden natural y cristiano. Habiéndose vinculado al movimiento La Ciudad Católica,  que se propone la restauración del orden natural y cristiano, el fomento de los Ejercicios ignacianos y, un detalle, el Reinado de Cristo Rey… ¿Cómo un detalle? – Entendiste mal, esto es la clave de bóveda del Catolicismo., porque si se niega el imperio que tiene de derecho Nuestro Señor, en definitiva se niega a Dios. Todo lo otro es consagrar el Laicismo, es decir la prohibición de Dios en la vida social, esto es el ateísmo social. ¿”Ateísmo sólo social”, dijiste? – No, vos siempre entendés mal; si el hombre es animal social y la escuela es social y es atea, se produce hombre ateo. Si la ley es algo social e influye en la vida social y es atea produce hombre ateo. Eso predicó Sacheri, hombre muy joven, de una gran cultura, y a la vez de un sentido común notable, del que se dijo que “era como los apóstoles después de Pentecostés, todos lo entendían en su propio idioma”. Por eso él, promesa tan grande para la profunda filosofía, escribió 50 artículos en La Nueva Provincia de Bahía, de donde salió el libro El Orden natural, que tiene muchas ediciones, truchas o legítimas.

La Iglesia clandestina. Mientras un décimo del clero del país se olvidaba del Reinado Social de Cristo, por lo tanto se olvidaba de que hay Doctrina Social de la Iglesia en serio, de que la Iglesia es sociedad perfecta soberana en serio, y quería una conversión de la Iglesia al mundo y no la conversión del mundo a la Iglesia, él se dedicó a predicar contra el Tercermundismo. Con una notable Caridad, un amor intransigente a la verdad, y un amor concreto por los hombres concretos, atacó al tercermundismo con ese libro La Iglesia clandestina. ¿Fue un éxito notable ese libro? – Sí. Por ese libro lo mataron, enseñó Caturelli y enseñamos todos… Se advierte en el comunicado de las 553 palabras… Es que con ese libro, y con su Carta abierta al Episcopado argentino, que publicó él solo solita su alma en La Prensa  y La Nación de Buenos Aires, movió la reacción de la Iglesia argentina contra el tercermundismo. ¿Saben qué rara frase puso como faja de este libro? – Pues una frase de Bernanos: “Seremos fusilados por curas bolcheviques”… ¿Por qué decís “rara”? – Si te contesto todo no entenderás nada.

Filosofía e Historia de las Ideas filosóficas. Da clases en la UCA, interviene en política en el Movimiento Unificado Nacionalista Argentino, funda los IPSA, congresos del Instituto de Promoción Social Argentina, colabora en la revista Verbo, en Mikael, gana por concurso el cargo de Secretario Académico de la máxima institución argentina en investigación, el CONICET, y gana por concurso el cargo de profesor de Filosofía e Historia de las Ideas Filosóficas en la UBA, en Derecho, donde van a clase centenares de alumnos y deja una huella imborrable. Lo hemos publicado como libro póstumamente.

2.3.     Raúl Alberto Amelong Mártir

Rosarino, estudió en los maristas, se graduó de Ingeniero Químico en la Universidad Nacional del Litoral, se casó con Maruja Martínez Infante en 1949. Fue dirigente en el Jockey Club de Rosario, vinculado a la equitación,  y tuvo record mundial por su raid desde Buenos Aires a Asunción ida y vuelta con un solo caballo, 3.100 kilómetros en 30 días. Fue activísimo en la organización del Movimiento La Ciudad Católica  en esta zona, muy amigo del Coronel Juan Francisco Guevara

“Somos 17”. Una anécdota de su noviazgo cuenta que ella un día le preguntó ¿cuántos hijos vamos a tener? Y Raúl contestó con naturalidad: “Todos”. Tuvieron diez, que cuando iban a Misa parecía una procesión, tanto que un día un tipo en Villa Constitución los ve salir de la Iglesia San Pablo y le pregunta a uno de los más chicos: “¡Qué familión! ¿cuántos son Uds.” y el chico contesta “17”. “¿Cómo 17?, le corrigen los mayores ante el inquisidor - ¿Sí, le contestó muy seguro, papá y mamá son 2, nosotros somos 10 y 5 caballos. En la familia se cuenta que cuando iba por la ruta se paraba invariablemente a auxiliar a los conductores con problemas, dejando a la familia en un costado y llevando, si es del caso, a algún accidentado al hospital. Y después contaba que le querían cobrar siempre a él…

Voluntad férrea. En la familia se rezaba el Rosario, y cuéntase que todos rodeaban a Maruja en su cama, pero él rezaba todo el tiempo con los brazos en cruz. El amigo de Amelong Pedro Aznárez testimonia: Era “un tipo muy serio, alguien al cual uno podía acudir en situaciones difíciles. Si Raúl lo decía era así. Sin dobleces. Duro en la defensa de su gente. Amigo de sus amigos. Muy exigente. Una vez en los líos laborales no lo querían dejar salir de la fábrica y se quedó 8 horas sentado en el auto”, sin resistirse pero sin aflojar.

Dirigente.Fundador.Ejecutivo Además de dirigente deportivo, lo fue de la Acción Católica, fundador del Movimiento Familiar Cristiano, fundador de la Iglesia del Barrio Cilsa y de la Iglesia de Lourdes en Villa Constitución, provincia de Santa Fe (a 15 kilómetros de aquí), donde un barrio lleva su nombre. Funcionario importante de Acíndar, quiso que su familia no sufriera la educación masiva ni de la ciudad masiva ni siquiera de Villa se instaló a vivir en la natauraleza, al lado del Arroyo del Medio.

¿Por qué lo matan los Montoneros? Que siga hablando Pedro Aznárez (7 de octubre de 2010): “la figura de Raúl reunía todos los requisitos para que lo mataran. Católico militante. Funcionario de la empresa Acíndar, que participaba en las negociaciones con los obreros, siendo Subgerente de control de calidad. Socio del Jockey Club por su amor a la equitación, con un hijo militar y una hija monja. Además, él había estado un año posterior a su servicio militar como teniente de reserva. Estoy seguro que él llegó a la conclusión de que era inevitable que lo mataran”. Incluso apostaban con su hijo Juan Daniel, combatiente en Tucumán a quién matarían primero.

            Este hijo, perseguido por el Verbitzkysmo-kirchneroso y condenado a cadena perpetua, me dice que fue decisivo el entendimiento del Tercero con el dirigente marxista Piccinini para que se levantara una huelga general decretada en Villa Constitución, en donde el ERP se veía coronado por el éxito. Ellos le habían ganado a los peronistas las elecciones, tenían tomada la empresa y de rehenes a los gerentes principales, rodeados de tanques de combustibles de modo que, si entraba la policía, explotaba Acíndar y quizá parte de la ciudad de Villa Constitución. Al parecer, Raúl habría conseguido que los rehenes rotaran. Y habría arreglado que el calvario de todos terminara con la gloriosa huelga erpiana. Siempre quise y no pude concretar la entrevista con Piccinini; hasta aquí llegué… que siga otro…

2.4.     Argentino del Valle Larrabure Mártir

Argentino, mariano, tucumano. Hermano menor de una familia de 8, nació y estudió en San Miguel del Tucumán. “Le gustaba ser soldado desde chiquito”. Alumno en escuela estatal y en los salesianos, “le gustaba ser soldado desde chiquito”, ingresando en el Colegio Militar el 1 de diciembre de 1952. Abanderado, siempre el mejor, medalla de oro, múltiplemente premiado. Cursa la Escuela Superior Técnica del Ejército: ingeniero militar. Destinado a La Plata, se casa en 1955 con María Susana de San Martín, tiene dos hijos.  Destinado a Campana, donde hay una calle que lleva su nombre, da clases en la UCA, es destinado a Villa María y dos años va becado al Brasil, Realizó investigaciones importantes en química y fue condecorado allí, donde destacó la velocidad con que aprendió el portugués. Se cree que tuvo participación en el diseño del proyector misilístico Condor, cancelado como condición de la rendición argentina.

Humilde y brillante. Las calificaciones de los jefes dejan un aspecto ciertamente original cuando señalan que “supera sus apariencias”, porque se exhibe como sencillo y modesto, y en seguida le formulan elogios importantísimos. En esos juicios se destaca el aspecto moral , pero en los técnicos descuella. Aparece el calificativo de “franco y leal”, y de deportista. Siguen los distintos destinos (La Plata, Buenos Aires) y se casa el 8 de diciembre de 1955 con Marisu, María Susana de San Martín. Tienen dos hijos.

En la plenitud de sus amores. Volvió en 1974 a Villa María, donde además fue profesor de Química en las hermanas rosarinas, y Subdirector en la Fábrica Militar, donde aúna su vocación científica química y práctica organizativa y su amor al Ejército Argentino. Vivía, a los 42 años, la plenitud de sus vocaciones, el amor de su familia, el calor de la ciudad de Villa María, y la unión y fraternidad entre civiles y militares. “Él tenía ese don de hacer sentir bien a la gente que le rodeaba”. La fábrica producía elementos para la actividad civil y militar, había sido fundada en 1937, era una de las 14 que dependían del Ministerio de Defensa. Ocupaba a 700 civiles, y había una subunidad militar con 70 soldados y 15 oficiales.

Historia de una pasión argentina. Había tenido ofrecimientos de dentro y fuera del país para dejar su Ejército, pero como Genta, como Sacheri, como Amelong, ser argentino para él era una vocación  que había que cumplir aquí. Y en verdad que la cumplió.¡Y cómo la cumplió!

Secuestro. El domingo 11 de agosto de 1974 70 hombres del Ejército terrorista Revolucionario del Pueblo tomó la Fábrica Militar, entregada por la traición de los soldados infiltrados Tagassich y Pettiggiani, se apoderó de fusiles y explosivos  y se lo llevó secuestrado, a sus 42 años, a una cárcel del pueblo. ¿Qué es eso?  - Si te explico todo no vas a entender nada y no terminamos más... 

4.         Cuatro magisterios

Me fue muy difícil sintetizar algunas enseñanzas de los cuatro, pero aquí van algunas, fuera de LA GRAN ENSEÑANZA.

4.1. Genta y “la Argentina que yo quiero”

4.1.  Elijo el discurso de la víspera de su muerte. “La Argentina que yo quiero es una Nación como aquella que ya existió, como aquella de 1848, 49, 59, cuando las más poderosas potencias del mundo, Inglaterra y luego Francia, una con Southern, la otra con Lepredour, firmaron con Arana, con Juan Manuel, los tratados más honrosos de la historia argentina. Yo quiero una Nación como aquella en la que un día todo el pueblo porteño fue convocado al puerto, y ante ese pueblo de varones y mujeres fuertes, entró en la rada la fragata inglesa Sharpy, arrió el pabellón inglés, enarboló el pabellón argentino y lo saludó con veintiún cañonazos. Esa Argentina de señores, que obligaba a un trato de señores a los poderosos de la Tierra”. (Argentina y Uruguay habían ganado una guerra a la OTAN de entonces).

            Es cierto que no se puede “hacer política” predicando ¡Rosismo!, pero tampoco si no hay argentinismo de base y si no conocemos la verdadera historia.

4.2. Sacheri y el “Quasprimismo”

“La disyuntiva es total y no admite posturas intermedias: o bien la civilización se edifica en el respeto de los derechos de Dios y del hombre, o, por el contrario, se edifica en la negación de tales derechos. La primera es la civilización del orden natural y cristiano, la segunda es la de la Revolución anticristiana: «Quien no está conmigo, está contra mí; quien no recoge conmigo, desparrama». Tal es el juicio de Nuestro Señor, tal es el único criterio auténticamente cristiano. Toda tentativa de reconciliación del mundo moderno con la Iglesia que no se funde en una verdadera conversión del mundo a la Iglesia, está condenada de antemano y no servirá sino para «hacer el juego» del adversario”.

            Nadie te entiende: ¿Qué es quasprimismo? Se le llama así a lo que Castellani llama “los cristóbales” (leer Su Majestad Dulcinea) o lo que la historia grande de Méjico, Cuba y España llama “los cristeros”, gente sigue la encíclica Quas Primas, de Pío XI, y que aquí ha sido catequizada, además, por próceres como el Padre Alfredo Sáenz y son crudamente perseguidos.

4.3. Amelong: “estos tipos no nos van a marcar la Agenda”

(Testimonio de Maruja) “Dos eran sus temas, Dios y Patria, - me cuenta Maruja.  No sólo amaba a la Argentina sino que también vivía para su tierra con una profunda formación histórica del pasado y del tiempo hasta su muerte. Su tercer o primer amor era nuestra familia”. Y añade que cuando tenían cuatro hijos debieron viajar a Estados Unidos con dos y dejando dos aquí, pero que Raúl aceleró la vuelta de su señora para que la quinta naciera en nuestra tierra. Él los quería argentinos nativos”.

(Algo que salió en La Prensa y que Maruja le preguntó a Pedro y Pedro le contó y Pedro me lo contó a mí). “Un día miércoles en que se reúne a almorzar la plana mayor de la fábrica con el Ingeniero Acevedo se habló, como tantas veces, de la situación peligrosísima que se vivía. Y éste preguntó a cada uno qué haría cada uno si los atacaban. El Ingeniero Amelong clavó la mirada en su plato y dijo: ´pediría cinco minutos para poder perdonar a quien me ataque´.

(Enseñanza a sus hijos, que me cuenta su hijo Javier):  “Si te dicen que te vas a morir en una hora, ¿qué harías? – Seguiría jugando. Hay que hacer lo que tengo que hacer. Se puede tener miedo pero no obrar por miedo, en actitud cobarde. Lo único que falta es que nos dejemos llevar por lo que estos tipos quieren. - Siempre nos enseñó eso”.

4.4. Larrabure

            El Cuarto se ocupó, durante su cautiverio, de hacer ejercicios físicos, de hacer operaciones matemáticas en las que era experto, de dibujar, de escribir a su familia cartas que algunas llegaron, y de ocultar en los recovecos de la     2,20 X 1 X 2  (yo cada vez que he dado esta conferencia he querido ilustrarla con un simulacro de eso y pedir a algún voluntario que se ponga adentro… y hacer silencio durante 1 minuto… y después de pensar en 2 minutos…. Y después en un año y más…, pero no pude nunca llegar a hacerlo)… y poner en los recovecos, digo, ocultamente, o entre los papeles que iba haciendo, el relato de todo lo que le iba pasando, con lo que dejó relatado su cautiverio y la calaña de los asesinos, que hoy están en el poder o favorecidos desde el poder, con cargo o con abultadas indemnizaciones y prebendas.    Este hombrazo, este gigante del cristianismo, fue torturado en los testículos y en el cuerpo, perdió 40 kilos, estaba malalimentado, un día se rebeló y los enfrentó y lo apalearon, era asmático y rogaba a Dios no morir asfixiado en ese lugar muy húmedo, al extremo de que pidió a los carceleros que le prestaran un balde para sacar el agua que lo inundaba.

Un industrial secuestrado en una cárcel del pueblo contigua que no lo veía pero lo oía, todo para la historia que oyó que un hombre, con dificultades en el habla ( ya te dije que era asmático) rezó todo el día con voz entrecortada. Que recuperando fuerzas cantó con energía el Himno Nacional Argentino. Que oyó un grito ahogado. En su cadáver había gran porcentaje de alcohol en sangre. Hay signos de que le aplicaron un golpe que lo durmió, y de mucho alcohol cuando no tenía acceso al vino, seguramente para doparlo y más de una pericia  dice que lo estrangularon.

Su  hijo Arturo pudo reconstruir el calvario en su libro Larrabure. Un canto a la Patria. Espigando en lo que nos dejó les leo este texto:

:“A Dios, que con tu sabiduría omnipotente has determinado este derrotero de calvario, a ti invoco permanentemente para que me des fuerza. A mi muy amada esposa, para que sobrepongas tu abatido espíritu por la fe en Dios. A mis hijos, para que sepan perdonar. Al Ejército argentino, para que fiel a su tradición mantenga enhiesto y orgulloso los colores patrios. Al pueblo  argentino, dirigentes y dirigidos, para que la sangre inútilmente derramada los conmueva a la reflexión, para dilucidar y determinar con claridad que somos hombres capaces de modelar nuestro destino, sin amparo de ideas y formas de vida foráneos, totalmente ajenos a la formación del hombre argentino […] Mi palabra es breve […] se trata de perdón y que mi invocación alcance con su perdón a quienes están sumidos en las sombras de ideas exóticas, foráneas, que alientan la destrucción para construir un ´mundo feliz´sobre las ruinas”.

             5.Cuatro hombres que no eran “anbimémonos y vayan”; eficientes.

5.1. El “Factor Genta”. Fuera de que fundó una familia y una escuela con muchísimos discípulos y los efectos de su docencia y testimonio que no podemos captar, hay un testimonio inglés que le atribuye una gran eficacia en las victorias que, dentro la derrota de la guerra por Malvinas, tuvieron nuestras armas en muchas batallas, particularmente la Fuerza Aérea contra la flota inglesa.

“Las convicciones espirituales de los pilotos argentinos para lanzarse a la desigual batalla con el arrojo y la pericia con que lo hicieron, las fueron recibiendo del magisterio de Genta, autor prolífico, que defendía la devoción no a la Constitución sino a Dios y a la Patria»” (Hedí-Linklater-Gillman, The Falklands Warr, Londres 1982; traducción castellana: Una cara de la moneda, cap. 17, “El mirlo y el halcón”.

 

5.2. Sacheri fue un vencedor

Un décimo de los sacerdotes del país adscribía, en los ´70, al tercermundismo. Pues bien, según la referencia del Coronel Guevara fue Sacheri el principal causante de su derrota. Dio el ejemplo con su salida al frente, le siguieron los sacerdotes, le siguieron los obispos. Sacheri un triunfador.

La vocación del laico cristiano: “Tal es la vocación propia del laico cristiano; aquello mismo que Pío XII designara con admirable expresión; la consecratio mundi. Me atrevo a decir que ésa y no otra es la gran lección que el laicado católico está llamado a dar, en las actuales circunstancias, a los progresistas en general y al clero en particular. En efecto, muchos son los clérigos que han perdido casi por completo su confianza en la verdad que tienen por misión predicar; bajo las elegantes etiquetas del «kerigma», del «profetismo», etc., cubren su profunda crisis de fe. Su íntima desconfianza no será superada sino en la medida en que los laicos asuman su tarea específica de remodelar el orden temporal según el Evangelio y las encíclicas pontificias. Tantos sacerdotes y obispos de fe tambaleante, propensos a ser arrastrados por la última novelería pseudoteológica o pastoral, recobrarán confianza cuando constaten que no sólo la doctrina social cristiana es una doctrina práctica, sino que para colmo es mucho más eficaz que todo lo vanamente intentado hasta la fecha para solucionar los problemas políticos y sociales. Ya dijo Pío XI [sic] en una ocasión, constatando tantos fracasos: «Se ha ensayado todo; ¿no habrá llegado la hora de ensayar la verdad?»” (La Iglesia clandestina , p.42).

            La victoria en el Argentinazo de hace dos años fue una aplicación del seguimiento de la enseñanza sacheriana, que si fuera por la Conferencia Episcopal Argentina se habría perdido todo.

5.3. Fundador y combatiente. En cuanto a Amelong, ha quedado reseñado que él habría logrado primero humanizar y luego desarmar la huelga trágica que se produjo en Acíndar; y hemos hablado de cómo fundó una familia; fue dirigente deportivo relevante y deportista de fuste. Vivió siempre pobremente (“Maruja” me contó que pocos días antes de su muerte anunció, contento, que acababan de pagar todas las deudas), pero fue, con su dinero, fundador de iglesias, donante de materiales para el Instituto San Pablo de Villa Constitución (testimonio del P. Samuel Martino) y, además, enseñaba allí gratuitamente y armó el cuerpo de profesores.

5.4. “Larrabure nos venció”. Son los dirigentes del ERP los que reconocen el triunfo de Larrabure. Al mantenerse íntegro en su vida religiosa, en su amor al Ejército y a su Patria, al no ceder al requerimiento de que se les plegara asesorándolos en la fabricación de armamentos, que era su especialidad, con gran habilidad, en medio de infinitos garabatos, poesías y cálculos, nos dejó la historia de su batalla, que no fue la menor en la lucha contra la marea comunista. No lo pudieron quebrar. Se mantuvo en sus trece, quiero decir en el amor a Dios, a la Patria, a su familia, a su Ejército. No colaboró y entregó su vida, pero se ocupó de dejarnos la historia del terrorismo erpiano y su modo de operar y de escarnecer los derechos naturales del hombre. “Larraburu en ese sentido nos derrotó”, le declaró Arnold Bremer, alias Mattini, que sucedió a Santucho y Urteaga en la jefatura del ERP a Germán Ferrari para el libro Símbolos y fantasmas, (p. 81). Y su muerte corroboró ante todo el país lo que significaba la guerrilla terrorista.

           

5.         Cuatro mártires

                        6.1. Doctrina del martirio. Para que alguien pueda ser declarado mártir se requieren estos requisitos: 6.1.1.Muerte dolosamente causada. (No es el caso del obispo socialista Angelelli, que no sólo no está comprobado que murió por un asesinato sino que se probó múltiplemente que fue un accidente. V. el libro Angelelli  de Lis Genta). Además, los condenados por su muerte fueron acusados de asesinato mediato cuando no se conoce ni se probó nada del asesinato del cual ese es cognitivamente accesorios. Tampoco es el caso de Monseñor Ponce de León, que está recontracomprobado que murió en un accidente. He escrito sobre el tema). 6.1.2. Que esa muerte lo sea por la fe o por una razón o virtud relacionada con la fe.  Santo Tomás se pregunta si San Juan Bautista, a quien lo mataron por denunciar un adulterio, es mártir, y responde que sí, que muere por una virtud relacionada con la fe. San Maximiliano Kolbe, beatificado como confesor (es decir no como mártir), fue canonizado como mártir. Dio la vida por un hermano, haciendo un acto de caridad en nombre de Jesús. (Desde ya que todos aquellos que sufren la muerte injusta con heroísmo, por sus ideales o por lo que fuere, no son considerados mártires en el sentido católico). 6.1.3. Que el sujeto acepte la muerte. He tratado el asunto en mi libro Sacheri: predicar y morir por la Argentina. Y lo ha tratado el P. Fuentes presentando ese libro en San Rafael.

            6.2. Aplicación al caso. En cuanto al primer requisito, que los cuatro fueron asesinados no hay ninguna duda.

En cuanto al tercer requisito, cabe decir que a casa de Genta lo llamaban por teléfono, los que ya habían matado gente, concretamente a un marino, amenazándolo. Demás está decir que  siguió en la brecha. Ya te hablé del “testimonio completo” que él avirozaba. Sólo pedía que no lo torturaran, como Larrabure no morir asfixiado, porque tenía miedo de aflojar.

GENTA. “Acaso sea mejor”. Otra enseñanza del Día de Cristo Rey, un día  antes de su holocausto: “Acaso sea mejor para los hombres, y en especial para los cristianos, tener que vivir peligrosamente, expuestos a morir en cualquier momento. Digo que acaso sea mejor, porque aún antes del Cristianismo, el verdadero fundador de la filosofía en occidente, que fue Sócrates, enseñó que la filosofía es una preparación para la muerte. No hay, pues, otro modo de llegar a la Vida verdadera que recorrer el itinerario de Nuestro Señor Jesucristo” (Testamento político, que es una vergüenza que no se reedite, p. 25). 

SACHERI. “Sin sangre no hay redención”. En su conferencia más famosa, en el Misericordia de Belgrano, me dijo Eric Warr que él se dio cuenta que estaba prediciendo su muerte.

“Leía, hace unos días, un texto de San Pablo, de esos textos que son tan terriblemente simples de la Escritura y que uno nunca se cansará de meditarlos, y dice esto San Pablo hablando de la Redención: «Sin sangre no hay Redención». Yo no creo jugar a la fácil profecía –porque son hechos que ya se están dando en la realidad argentina–: en la Argentina de 1973 correrá mucha sangre, y si nosotros los católicos, universitarios católicos, no estamos dispuestos a dejar correr nuestra propia sangre en una militancia heroica, la Argentina será marxista y no será católica. En nuestras manos está eso. Sin sangre no hay Redención, y lo que vale en el orden estrictamente sobrenatural para el cual habla San Pablo de la Redención de Cristo, vale también para la Redención secular de una Argentina, de una sociedad tradicionalmente cristiana que debe reencontrarse definitivamente a sí misma en el sendero del cual la apartó el liberalismo de nuestros abuelos”.

Asesinado Genta circuló una amenaza a algunos líderes católicos como próximos candidatos a ser liquidados, y después del Primero aparecía El Segundo. Cuando un amigo, que también estaba en la lista, lo consultó, él contestó que no había que darle bola a esas cosas. Aconsejó más que tener un arma, que se supiera que tenés un arma, así no te mata cualquier perejil. Él tenía un arma ínfima. Le mandaron un experto que con un solo tiro lo mató solo a él, cuando su hija mejor estaba en su falda.

            AMELONG. En cuanto a Amelong, queda todo dicho sobreabundantemente. Todos los funcionarios de Acíndar estaban amenazados y el Presidente les ofreció irse hasta que pasara la guerrilla: él no aceptó. Le ofrecían servicios de seguridad, o llevarlos en barco o helicóptero desde Rosario a Villa Constitución. Tengo varias versiones. Una que dice que siempre lo rechazó. Al parecer, sin embargo, alguna vez aceptó. Hay otra que dice que el día de la muerte cedió su lugar a otro porque faltaba un lugar. El hecho es que se encomendó a Dios y no dejó que “estos tipos nos marquen la agenda”, preocupado, como te dije, de perdonar. El Rosario antes de cerrar el cajón fue por sus asesinos.

            LARRABURE. En cuanto a          Larrabure, recuerden, 372 días… 2 X 2,20 X 1… el Diario de su Cautiverio y sus Cartas muestran que se la veía venir y que preparó a su familia para eso, y ofreció su sacrificio a Dios.

            En cuanto al segundo requisito. Si a Genta y Sacheri los matan porque defendían la buena doctrina son directamente mártires por la fe. Y si los mataron por virtudes vinculadas y que ellos vinculan a la fe, no cabe duda. Ellos se dejaban matar por Su Majestad Dulcinea, tenían una pasión argentina, y  si los mataron por la Argentina no cabe duda que siempre se refirieron a Dios, y siguieron en la brecha cuanto pudieron. Cuidado que también Larrabure pudo haberse salvado si se vendía…

“El bien de la república es el más alto entre los bienes humanos, - dice el Maestro-. Pero el bien divino, causa propia del martirio, es más excelente que el humano. Sin embargo, como el bien humano puede hacerse divino al referirse a Dios, cualquier bien humano puede ser causa del martirio en cuanto referido a Dios” (2-2, 124, 5, c.).

            Amigos, gracias a Sebastián y a todos, gracias por la paciencia. Con este capital humano no podemos no restaurar la Argentina.

 

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