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jueves, 16 de junio de 2022

BENDICIÓN GAY

 

en la diócesis del “jefe” de los obispos italianos


Andrea Zambrano - Luisella Scrosati

 

Brújula cotidiana, 16-06-2022

 

En la diócesis del arzobispo Matteo Maria Zuppi, uno de los cardenales italianos más destacados del momento y recién nombrado presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), se ha escenificado la primera bendición pública de una unión homosexual. 

 

Pietro Morotti y Giacomo Spagnoli se unieron civilmente el pasado 11 de junio en el municipio de Budrio, en la provincia de Bolonia. Tras la clásica foto de recuerdo con el lanzamiento de arroz, las puertas de la iglesia de San Lorenzo, que está justo al otro lado de la plaza, se abrieron de par en par para ellos.

 

En la iglesia les esperaba un nutrido grupo de sacerdotes preparados para la misa. El celebrante era el padre Gabriele Davalli, que los conoce y los acompaña en el grupo “En camino” para los llamados católicos LGBT. Entre las diversas tareas que este sacerdote tiene en la diócesis de Bolonia también está la de responsable de la pastoral familiar. Evidentemente cuidar de la familia natural no debe ser un problema, ya que la Iglesia la promueve y apoya también a las llamadas familias arco iris.

 

Tras el “sí” que acababan de pronunciar ante la audiencia oficial, comenzó una segunda ceremonia en la Iglesia para Pietro y Giacomo, y también para sus padres, familiares y amigos. Una misa. Una misa en la que los dos –declarados homosexuales- también fueron “celebrados” por la Iglesia. Una misa en la que había toda la parafernalia típica de las bodas: las flores, los trajes para grandes eventos, las canciones, el fotógrafo y los dos “recién casados” en primera fila porque, al fin y al cabo, eran los protagonistas.

 

Para que no pareciera una abierta violación de las leyes de la Iglesia que prohíbe las bendiciones a las parejas homosexuales y lo hace con un responsum muy claro, los sacerdotes se inventaron una misa de acción de gracias.

 

¿Acción de gracias por la recién hecha unión civil en la que dos hombres se unen en pareja? “Cada misa es una acción de gracias”, justifica el padre Davalli al teléfono con la Brújula Cotidiana. ¿Y qué es lo que han agradecido los dos? “Si os estáis refiriendo a los dos chicos que se habían casado civilmente, Pietro y Giacomo, participaron como todas las personas que estaban en la iglesia”.

 

Pero las cosas no fueron exactamente así: en un momento dado, después de la comunión, los dos subieron al altar donde el sacerdote les entregó un delantal. “La entrega de este delantal significó que estos dos chicos son jóvenes que siempre han servido al grupo En camino con el servicio de coordinación y recepción. No fue un gesto litúrgico”.

 

Pero dejando a un lado los juegos de palabras, el objetivo de la bendición estaba claro desde el principio. Así lo demuestra un vídeo de 2021 con 2.400 visitas en YouTube en el que Pietro y Giacomo se abren contando su enamoramiento y su camino dentro de la Iglesia, señalando entre otras cosas cómo “las respuestas del Catecismo no eran exhaustivas” para sus vidas y –parafraseando a san Pedro con el centurión pagano que tenía que ser bautizado- después de todo “el Espíritu ya bendice esta unión”. El título del vídeo, de gran calidad, es “The Greatest blessing” (La bendición más grande). Que sería entonces la de Dios, que ya bendice las elecciones de sus hijos homosexuales que se colocan en una comunidad de católicos y que la Iglesia debe aceptar.

 

Pero hay más. En el vídeo (a partir del minuto 3:58), Giacomo Morotti expone ideas que nada tienen que ver con la doctrina de la Iglesia (¡al contrario!), pero que dejan claro el mal camino que muchos pastores, teólogos y fieles han tomado durante décadas. En primer lugar, una idea totalmente equivocada de la acción del Espíritu Santo (palabra que nunca se pronuncia), que bendeciría situaciones que el mismo Espíritu, inspirador de las Escrituras, condena explícitamente.

 

Morotti ofrece su propia interpretación del episodio narrado en el capítulo diez de los Hechos de los Apóstoles, cuando Pedro bautiza a los primeros paganos en la casa del centurión Cornelio. Mientras Pedro está en la casa de Cornelio y habla a los paganos allí reunidos, el Espíritu Santo desciende sobre ellos. Pedro lo entiende y exclama: “¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?” (10,47). Morotti comenta lo siguiente: “Mi primer pensamiento fue: pero estas parejas ya están bendecidas por el Espíritu. Y no sólo eso. El Espírito Santo bendice a la Iglesia a través de la presencia de estas parejas. Me sale espontáneo pensar: ¿Qué puede añadir o quitar la bendición de los hombres a la bendición del Espíritu?”. Sí, el Espíritu sopla donde quiere y en su “libertad” -muy gnóstica y poco cristiana- bendice lo que maldice en otros lugares e incluso bendice a la Iglesia mediante uniones intrínsecamente desordenadas. Un espíritu con una personalidad dicotómica.

 

En el minuto 6:21 encontramos en cambio un ejemplo clásico de “cristianismo adulto”, bautizado precisamente por el entorno de la izquierda de Bolonia: “Teniendo en cuenta mi historia personal, pienso en la Iglesia como en mi madre, igual que pienso en mis padres. Y entiendo a aquellas personas que sienten la necesidad y el deseo de un reconocimiento explícito por parte de la Iglesia, porque a todos nos gustaría que nuestros padres aprobaran y estuvieran siempre a nuestro lado en todas las decisiones de nuestra vida. Sin embargo, al mismo tiempo me doy cuenta de que llega un momento en la vida de toda persona en el que los padres tienen que aceptar las decisiones de un hijo o hija; y ya no es el momento en el que un niño tiene que buscar la aprobación de sus padres cuando se convierte en adulto”. El católico adulto simplemente se enfrenta a la Iglesia con sus opciones, le guste o no.

 

¿Y estaba el arzobispo de Bolonia Matteo Maria Zuppi al tanto de todo esto? “Sí, le he informado yo”, concluye el padre Davalli.

 

Así, la bendición de una pareja gay que acaba de unirse civilmente se escenifica en Bolonia, y la bendición pública tiene lugar en la diócesis del recién elegido presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

 

El experimento de la diócesis de San Petronio intenta burlar las normas de la Iglesia ocultando su propia y vergonzosa desnudez tras la misa de acción de gracias. ¿Puede la Iglesia, que “no bendice ni puede bendecir el pecado” continúa explicando el Responsum, ofrecer en cambio a Dios el sacrificio de acción de gracias por el pecado? Es aquí donde surge toda la hipocresía farisaica de ciertos pastores, que luego se apresuran a acusar a otros de formalismo farisaico. Lo que no quieren ver es el desorden objetivo de estas uniones y la naturaleza pecaminosa de los actos homosexuales. Y el pastor, en lugar de llamar a las ovejas para que vuelvan, las conduce orgullosamente por el camino de la perdición.

jueves, 17 de junio de 2021

OFENSIVA PRO-COMUNIÓN A BIDEN

 


Luisella Scrosati

Brújula cotidiana, 17-06-2021

 

La reunión de los obispos de Estados Unidos para decidir una línea común sobre la Eucaristía a los políticos pro-abortistas comenzó ayer, pero según el New York Times, el Vaticano ya ha decidido. Spadaro y el NYT se contradicen al dar “razones” políticas con respecto a una cuestión que va al corazón de la fe y que está bien definida tanto por el derecho canónico como por la nota de Ratzinger de 2004: la Eucaristía debe negarse a los que están en pecado grave y manifiesto.

 

Jason Horowitz ha sentenciado desde las honorables páginas del New York Times  que el Vaticano ya ha decidido sobre la comunión a los políticos que apoyan la legislación pro-aborto. No hay pecado que excluya de recibir la Eucaristía: Francisco docet. El argumentum ab auctoritate se encuentra en las palabras del Ángelus pronunciadas por el Pontífice el pasado 6 de junio: “Cuando recibimos la Eucaristía, Jesús [...] nos conoce, sabe que somos pecadores, sabe que cometemos muchos errores, pero no renuncia a unir su vida a la nuestra. Él sabe que lo necesitamos, porque la Eucaristía no es el premio de los santos, no, es el Pan de los pecadores. Por eso nos exhorta: ‘¡No tengáis miedo! Tomad y comed’”.

 A decir verdad es un estribillo del pontificado, pero haber refrescado la memoria el día del Corpus Christi, justo a las puertas del debate interno en la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, fue especialmente “providencial” para Horowitz.

 

Informa el diario estadounidense: “El Vaticano advirtió a los obispos conservadores estadounidenses que frenen su presión para negar la comunión a los políticos que apoyan el derecho al aborto, incluido el presidente Biden, un practicante fiel y el primer católico romano en ocupar el Despacho Oval en 60 años”. Sin embargo, añade el NYT, “a pesar de la señal de ‘stop’ abiertamente decidida de Roma, los obispos estadounidenses han decidido seguir adelante de todos modos y se espera que fuercen el debate sobre la comunión en la reunión que se celebrará a online el miércoles”.

 

Además de la cuestionable, aunque genérica, exteriorización del Papa Francisco, las otras señales de autoridad provienen de Antonio Spadaro –que no podía faltar- y del cardenal Luis Ladaria. Este último, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, había enviado un mensaje cuando menos ambiguo en una carta del 7 de mayo de 2021, en la que se limitaba a dar indicaciones de procedimiento a los obispos estadounidenses y “patinaba” distanciándose clamorosamente de la línea claramente indicada por Ratzinger/Benedicto XVI, sobre la peculiaridad de los principios no negociables.

 

Spadaro, por su parte, se ha enfrentado al mundo periodístico: “La preocupación en el Vaticano es que la admisión a la Eucaristía no se utilice como arma política”. El New York Times aprovecha la cuestión y establece el marco en el que se va a enmarcar editorialmente: “Algunos obispos prominentes, cuyas prioridades están claramente alineadas con el ex presidente Donald J. Trump, quieren ahora reiterar la centralidad de la oposición al aborto en la fe católica y adoptar una línea dura”. ¿La dignidad de la Eucaristía? ¿La necesidad de no escandalizar a los fieles? Un mero pretexto. Estos obispos conservadores estarían en realidad tan a favor de Trump que ni siquiera pararían incluso ante el riesgo de “romper la fachada de unidad con Roma, subrayando la polarización política dentro de la iglesia estadounidense y estableciendo lo que los historiadores de la Iglesia consideran un peligroso precedente para las conferencias episcopales de todo el mundo”. No vaya a ser que en otras latitudes empiecen a negar la Comunión por un simple aborto... No está mal: para que la admisión a la Eucaristía no se convierta en una cuestión política, se dan “motivaciones” de carácter exclusivamente político.

 

El periódico italiano Corriere della Sera ha decidido, en cambio, aventurarse por los caminos del orden sacramental y canónico, acabando apresuradamente con el canon 915, que tildan de “formulación [...] lo suficientemente elástica como para permitir diferentes interpretaciones en el curso del tiempo”. En realidad, Gian Guido Vecchi pasa por alto que el canon es bastante preciso, porque define con extrema claridad las categorías de personas que no pueden ser admitidas a la Comunión: todos los que están sujetos a la censura ferendae sententiae y latae sententiae de excomunión o interdicción; y los que “perseveran obstinadamente en el pecado grave y manifiesto” (can. 915). Dos adjetivos y un adverbio que lo dicen todo. Si bien puede no estar inmediatamente claro que un político que fomenta el aborto a través de la legislación entra en la categoría afectada por la excomunión latae sententiae prevista por el can. 1398, no hay duda en cambio de que sí está entre aquellos que se encuentran en una situación de pecado grave y manifiesto.

McCarrick y el arzobispo Wilton Gregory, entonces arzobispo de Washington y presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos dijeron respectivamente en junio de 2004 lo siguiente: “En cuanto al pecado grave del aborto o de la eutanasia, cuando se manifiesta la cooperación formal de una persona (que debe entenderse, en el caso de un político católico, como su campaña y voto sistemático a favor de leyes permisivas del aborto y la eutanasia) , su párroco debe reunirse con él, instruirle sobre la enseñanza de la Iglesia, informarle de que no debe presentarse a comulgar hasta que no haya puesto fin a su situación objetiva de pecado, y advertirle de que, en caso contrario, se le negará la Eucaristía”. Si la persona destituida persiste en su comportamiento público y “se presenta de todos modos para recibir la Sagrada Eucaristía, ‘el ministro de la Sagrada Comunión debe negarse a distribuirla’ (cf. la declaración del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, ‘La Sagrada Comunión y los católicos divorciados y vueltos a casar civilmente’, 2000, n. 3-4)”.

 

Indicaciones claras y precisas que, sin embargo, según Gian Guido Vecchi, dado que “el Magisterio de la Iglesia cambia y evoluciona con el tiempo”, habrían sido suplantadas por la “profunda articulación teológica y canónica” de afirmaciones como: “¿Quién soy yo? Soy un pecador al que el Señor ha mirado”; o por afirmaciones “inclusivas” como ésta de Amoris Laetitia: “Se trata de integrar a todos, hay que ayudar a cada uno a encontrar su propio modo de participar en la comunidad eclesial”.

viernes, 9 de abril de 2021

HANS KÚNG


 el teólogo que sembró el Vaticano III

Stefano Fontana

Brújula cotidiana, 09-04-2021

 

El teólogo Hans Küng falleció este 06 de abril, a la edad de 93 años en su casa de Tubinga, Alemania. Nacido en Sursee, Suiza, en 1928, Küng había decidido dedicarse al estudio de la teología y a los 32 años se convirtió en profesor titular en la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Tubinga.

 

Cualquiera, incluso aquellos que no saben casi nada de teología, conocen el nombre de Hans Küng y lo consideran el antagonista por excelencia de la doctrina católica. Desde este punto de vista, la vida teológica de Küng es exactamente lo contrario de las prescripciones dadas por la Congregación para la Doctrina de la Fe en su Instrucción sobre la vocación eclesial del teólogo Donum veritatis de 1990. Aquí se pedía prudencia a los teólogos, se sugería no dirigirse a los medios de comunicación, de no hacer alarde de posiciones teológicas contrarias al magisterio, ni siquiera para discutir los temas ya definidos por éste. Küng, en cambio, siempre se puso en escena, desde que acompañaba al cardenal König de Viena al Vaticano para el Concilio y ciertamente nunca utilizó la prudencia “eclesial” que el magisterio pide a los teólogos.

 

Cuando esto sucede en un teólogo, como en el caso de Küng, quizás signifique que, de manera más o menos consciente, ese teólogo piensa que el futuro de la Iglesia depende de él, o al menos sobre todo de él. Esta actitud personal tiende entonces hacia una teología historicista y progresista, y esto a su vez anima teóricamente esa actitud personal. Su camarada Karl Rahner declaró abiertamente que quería ser el iniciador de una nueva Iglesia y, a juzgar por su vida y su teología, también lo hizo Hans Küng. La personalidad se funde así a la teología profesada y viceversa, en la idea querida por los reformadores y herejes de que la salvación está en el futuro, que el futuro es la salvación y que ellos tienen las llaves del futuro.

 

Küng era filosóficamente muchas cosas, pero sobre todo era hegeliano. En esta clave, la realidad de la Iglesia coincide con la autoconciencia de la Iglesia y ésta -la autoconciencia-, está en continuo cambio. No es que se convierta, más bien es devenir y el devenir está guiado por el futuro, no por el pasado, de modo que no puede haber una noción teológica válida que no sea también nueva. Esto es lo que temía Réginald Garrigou-Lagrange en 1946, cuando se preguntó dónde estaba la Nouvelle theologie (de la que Küng también es en fondo un hijo, aunque más temerario que otros) y, aún más dramáticamente, se preguntó si todavía era posible una verdadera teología, aunque no fuese nueva. También se debe a Küng que muchos teólogos, sin saber que son kungianos, hoy piensan de esta manera: cualquier posición teológica para ser verdaderamente tal, debe ser nueva. El presidente de los obispos alemanes, Mons. Georg Bätzing. Küng era suizo por nacionalidad, pero alemán por teología.

 

Hans Küng estaba sintonizado con un Vaticano III y ansioso por encontrar un Juan XXIV. Creía que la Iglesia se constituía desde abajo y que también se renovaba desde abajo. Dijo que la nueva Iglesia desde abajo ya había comenzado. Acusó a la Iglesia de machismo y le hubiera gustado una reconquista femenina de los derechos de la mujer, desde la anticoncepción hasta el sacerdocio. Los obispos deberían haber sido elegidos desde abajo y en libertad. Impulsó mucho un ecumenismo nuevo y más radical, denunció lo que llamó la "obstinación en enfatizar las diferencias", pidió la abolición de las condenas contra Lutero y Calvino y con las Iglesias reformadas quiso afirmar una “hospitalidad eucarística como una expresión de una comunión de fe ya realizada”. Consideró insostenible por parte de la Iglesia católica que se denominara una sola religión legítima y vio esta actitud como una consecuencia del “colonialismo europeo y del imperialismo romano”. Según él, la Iglesia tuvo que aceptar el desafío de la pretensión de la verdad de las otras religiones.

 

Internamente, entonces, debería haber hecho autónomas a las Iglesias regionales y locales en honor a la “riqueza de variedad” contra la “prepotencia dogmática”, la “inmovilidad dogmática” y la “censura moralista”. La Iglesia tenía que vivir, según él, una “relación comunitaria” y abandonar el modelo de Iglesia “desde arriba, obstinada, tranquilizadora, burocratizada”. Como la URSS había rehabilitado a sus disidentes, la Iglesia también debía haber rehabilitado a los suyos, desde Heldel Camara a Leonardo Boff. El futuro de la la Iglesia, así como en el ecumenismo, también fue visto por él en el pacifismo y en un nuevo ecologismo.

 

Los principales teólogos, por ser puntiagudos, se ganan las primeras páginas de los periódicos cuando las disparan gruesas y, de hecho, a menudo las disparan gruesas. Como cuando Küng se deshizo de la infalibilidad del Papa: todos lo recuerdan. Pero su legado no está necesariamente ahí, en los ataques que encendieron los reflectores. Su siembra se produce cuando se apagan los focos y en la práctica de la Iglesia sus indicaciones se viven y encarnan tácitamente, en la oscuridad del centro de atención. Intente releer la breve reseña de las posiciones de Küng en el párrafo anterior. Todas las encontramos en la Iglesia alemana de hoy y en su camino sinodal. Algunas se dicen más cortésmente, pero las encontramos todas. Pasemos entonces a la Iglesia universal. Aquí también las encontramos, más o menos, todas ellas: Leonardo Boff escribió las encíclicas pontificias y de Mons. Camara se quiere la canonización, muchos piensan que ya estamos en el Vaticano III y que ya ha llegado un Juan XXIV, Lutero y Calvino han sido bienvenidos nuevamente al redil, la hospitalidad eucarística es la praxis y las mujeres se acercan al altar. Mientras los medios cubrían sus ataques, Hans Küng estaba ocupado sembrando semillas.

martes, 15 de diciembre de 2020

BOFF

 

 


 “El ser humano es la gran amenaza para la vida en la Tierra”

 

Por Carlos Esteban

Infovaticana  | 14 diciembre, 2020

El hombre es Para Dios, el ser humano es una criatura por cuya salvación eterna quiso hacerse hombre y padecer la muerte en la cruz. Para el teólogo disidente Leonardo Boff, cercano al Papa, es “la gran amenaza para la vida en la Tierra”.

Leonardo Boff, el franciscano brasileño secularizado que ha pasado de la Teología de la Liberación a la Ecología Integral, y de ser disciplinado por el entonces prefecto para la Doctrina de la Fe, cardenal Joseph Ratzinger, a convertirse en “querido hermano” y colaborador de su sucesor, Francisco (presume de haberle inspirado abundantemente la encíclica Laudato Sì), acaba de publicar su último libro, ‘Una ecología integral’, y nuestros colegas de Religión Digital han querido celebrar tan magno evento con un coloquio digital en el que interviene nuestro teólogo.

 

En él, el brasileño suelta perlas de este cariz: “La teología tiene que hacer una opción por los pobres, a favor de la justicia y de la libertad. Y dentro del ‘gran pobre’, hay que poner al grandísimo pobre que es la Tierra, la más violada, la más perseguida”. Ya saben: la Tierra, como ‘gran pobre’, violada y perseguida, debe de ser, en consecuencia, un ente autoconsciente, la Pachamama, con más méritos para atraer nuestros desvelos que cualquier ser humano dotado de alma inmortal.

O esta: “Estamos de cara a una situación en la que la humanidad se encuentra en una encrucijada. El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra”.

O esta: “Darnos cuenta que todo está ligado, interconectado, todos estamos conectados, sino que somos el conjunto de todas las relaciones con todos”.

 

Era el paso que quedaba. De la Tierra “casa común” a la tierra que tiene en su huésped su peor enemigo; del hombre como guardián y custodio de la Naturaleza, al hombre que solo puede definirse diluido en “el conjunto de todas las relaciones con todos”, en un batiburrillo ecomístico en el que están las mareas y los cocodrilos, los seres humanos y el coronavirus.

 

El Papa Benedicto XVI hizo una famosa carga contra el relativismo como dictadura de nuestro siglo, y no seré yo quien le quite la razón. Pero, en otro sentido, el relativismo define la realidad, en el sentido de que todo, salvo Dios, se explica en relación con alguna otra cosa. La perversión de esta relación justa es lo que llamamos ‘mal’ o, si se comete voluntaria y conscientemente, ‘pecado’. San Agustín lo definía como “uti fruendi et frui utendi”, es decir, usar lo que debemos gozar, y gozar lo que debemos usar. Convertir los medios en fines y los fines, en medios, en definitiva.

 

Y ese es el error de Boff, y el peligro del actual énfasis de la ‘conversión ecológica’ y los ‘gritos de la Tierra’. La Tierra, la naturaleza, existe para el hombre. La Escritura es diáfana en ese sentido al contar cómo Dios crea un Jardín para que lo habite el Hombre y cómo pone a todas las criaturas bajo su autoridad.

 

En la versión de la ecología mística, la relación es la contraria: el hombre es solo un elemento de esa naturaleza, elemento que se ha convertido eventualmente en una “amenaza”. Ni rastro aquí del ser por cuyo amor el propio Dios se hace uno de ellos y sufre una muerte infamante para abrirle las puertas del Cielo.

 

Ni rastro de la Vida Eterna, de la que nunca se acaba, ninguna referencia a que este “conjunto de relaciones”, esta “casa común” esté llamada a la destrucción y participe de la Caída.

jueves, 19 de marzo de 2020

GESTA DE DIOS POR LOS ARGENTINOS




Héctor Hernández

 (Aborto, Clericalismo y Religión – Memorias de un derrotado)

1.    ¿Ser provida es sinónimo de ser católico?
Hay verdades que los católicos admitimos por fe o creencia, por ejemplo la Santísima Trinidad, o que Nuestro Señor Jesucristo es Dios. Y hay otras del orden natural, por ejemplo no matar injustamente, devolver lo recibido en depósito, acatar la autoridad y otras. El principio de no matar injustamente, se refiere a no matar injustamente al hombre, claro está, y si fácilmente se entiende que desde la concepción se es tal pues basta, es homicidio matar al no nacido. El resultado es que ser católico es sinónimo de ser provida aunque, claro está, no estamos ni tenemos por qué estar solos en la patriada, como lo evidencia la contundencia con que el evangelismo combate en la presente lisa. 
De hecho uno de los tres puntos tácticos del Herodismo, confesado por Nathanson el Rey del Aborto en los Estados Unidos que formaba parte de él era, además de inflar el número de abortos y de mujeres fallecidas en ellos y ocultar sistemáticamente que se mataba a un niño, atacar a la Iglesia Católica. Así se iban del tema aborto sí-aborto no y sus implicancias biológicas, jurídicas, geopolíticas, hacia otra galaxia: Iglesia-sí, Iglesia-no, sin explicarnos por qué, sin existir, hemos influenciado en Hipócrates; y por qué coincide con nosotros el jurista socialista italiano Bobbio, que tan poco nos quería.

2.    Extrañeza que experimentan algunos católicos
Admitida cierta sinonimia entre providismo y catolicismo, algunos fieles que esperaban ver en primera fila de la lucha a los dirigentes religiosos, se extrañan de lo que aparece como cierta reticencia. Dado que a esto lo experimenté antes y tengo la cuestión elaborada y “teologizada”, me permito extenderme un poquito.

3. La batalla contra el divorcio vincular
            En los años ´80 parecía que el Catolicismo volvía al combate. Las manifestaciones  populares en favor del matrimonio verdadero fueron colosales, hasta que de golpe pasó como una orden invisible. ¿Viste cuando vas manejando tu automóvil y charlando con tu señora y otra pareja amiga, y todos siguen en lo suyo y no se dan cuenta pero vos sentiste que el motor falla? Hubo un momento en que, como un rayo misterioso que pocos percibieron, ¡zápate! Los tipos que hasta ayer te aceptaban dar una conferencia aquí, entrevistar a un legislador allá, hacer una panfleteada en el otro lado, publicar el libro, lanzar la revista, hacer la colecta… de golpe miraban para el costado; habían cambiado como si fueran otros. Les llegó una consigna…

4.    “Espere Doctor el discurso del Papa”
Como Gladius  me había publicado Familia. Sociedad. Divorcio, de golpe me vi convocado como experto a una reunión de la Comisión específica de la Conferencia Episcopal. Se había perdido la ley de divorcio vincular en Diputados y venía Senadores. Ahí yo vi que todo se perdía y se lo dije a Monseñor Ogñegnovich. Resulta que, previendo la derrota antes de la pelea y de la derrota y anticipando la derrota, se habían lanzado hipótesis de una ley de mal menor (que nunca hay que lanzar antes de perder), por ejemplo mantener el matrimonio indisoluble para los católicos.
No conocían el paño del mundo forense, y no advertían que, si conseguíamos esa ley, ella misma sería aniquilada por una pareja de bautizados que alegara los derechos humanos y constitucionales para destruirla por inconstitucional consiguiendo reconocimiento del “derecho” de volver a casarse… invocando que su condición de católicos los hacía ciudadanos de segunda…

Le telefoneé al Secretario de la Comisión transmitiéndole mi desazón. - “Espere Doctor el discurso del Papa en Córdoba”, me dijo, alentándome con el inminente viaje del Sumo Pontífice a la Argentina. Esperé ansioso.
El Papa habló. Apagué el televisor después del discurso de Córdoba y le dije a  mi acompañante mi hermano Rafael, sacerdote ya fallecido: “mañana tenemos la ley de divorcio vincular”. El Papa no había echado al ruedo el peso de la Iglesia en el tema en forma específica. Cuando en algunos pasajes parecía ir al punto álgido la gente aplaudía: quería pelear. No se refirió para nada a la ley jurídicopolítica de divorcio vincular concreta; fue una pieza muy buena de teología pero...
Le hablé al Secretario de la Comisión: “¿éste era el discurso?” – “Nos cambiaron el discurso…”, -fue su respuesta.

5.    “Los senadores cenan”
Mucho tiempo después  me encuentro con el mismo secretario fuera de Argentina, le recuerdo aquello, y me dice: “Ah, pero vos no sabés otra cosa”... Y me contó que en aquellos días se habían reunido con el Senador Saadi, que contando porotos le aseguró que en Senadores se ganaba, pero les pidió que hubiera una movida eclesial: “Los senadores cenan. Que los arzobispos de cada Provincia inviten a cenar a los senadores y ejerzan presión”. Era el dictamen de alguien que de esto sabía.
Monseñor Primatesta no instrumentó la invitación a cenar y se perdió la ley sin jugar la carta...

6.    El representante ante el Gobierno en el tema
Más político que yo, un colega me advirtió tiempo después lo que yo no había visto: “si la Iglesia hubiera querido luchar y ganar, hubiera lanzado al ruedo a la cúpula episcopal, y no a un obispo de menor rango”. (Que, por lo demás, luchó a la altura de su deber, digo yo y le hago mi homenaje).
Es exactamente lo mismo que pasa hoy. El Presidente Fernández, pontificando a diestra y siniestra sobre el aborto va al Papa, el Papa lo recibe, pero el representante de la Iglesia que trata el tema que es hoy el más importante en las relaciones, es un Secretario.

Estos clérigos parecen abogados inconvencidos de una causa en la que descreen y que, cuando le están violando la hija dicen “hago reserva del recurso extraordinario artículo 14 ley 48”; o cuando les queman el rancho sólo se les ocurre redactar un telegrama: “rechazo por improcedente”. Sus sangres heladas nos hielan la sangre. Mientras todo el poder mundial ha decretado que tengamos aborto, la Gran Defensora de la Vida se borra. El Presidente, luciendo que es profesor de Código Penal, sigue pontificando su herodismo en la Sede de Pedro; y el curerío se llama a silencio en el punto que al gobierno le duele pero verborrea que vamos a colaborar con él…
-       Por favor, ¡no nos tomen de estúpidos!

7.            Si la Iglesia hubiera puesto un millón de personas la ley de divorcio vincular no salía, dijo el masón Natale

Resulta que Monseñor Ogñegnovich y el equipo antidivorcio había resuelto marchar con la Virgen desde Luján a Plaza de Mayo, pero la procesión debió andar esquivando la geografía de las diócesis que no libraban la batalla. Se comentó luego que el titular de una de ellas, Monseñor Laguna, le escribió el discurso abortista de fondo y decisivo al senador Caffiero.
Cincuenta mil personas en Plaza de Mayo. Mucha gente pero, en proporción a lo que se jugaba, a las posibilidades de movilización y a la importancia que la cúpula eclesiástica debía darle, fue un fracaso. “Si la Iglesia hubiera puesto un millón de personas en Plaza de Mayo la ley no salía”, lo dijo muy públicamente en Rosario el diputado divorcista Natale.

Aprobada la ley, había que iniciar la resistencia. El Director de El Derecho, la revista jurídica de la UCA, Germán José Bidart Campos, vetó en la revista mi artículo sobre su inconstitucionalidad, pero gracias al Dr. Alfonso Santiago se publicó. Sufrí un contragolpe, porque a raíz de un artículo mío sobre el asunto el mismo Bidart concedió la primera página a un autor entonces divorcista y en el título mismo oficial de la revista admitió que en serio me refutaba, con la tesis de que se puede ser católico y abortista. (Dr. Reynaldo Vanossi). Hice mil alambiques para colar un articulejo contestando la tesis pero evitando la admonición sentenciosa del director: “Ud. sabrá, Doctor, que no hay derecho de réplica... A los codazos en la revista de derecho de la Pontificia se colaba desdibujadamente que no es compatible el divorcismo con el catolicismo…

8. “Gesta de Dios por los argentinos”
            En la batalla victoriosa de 2018, la cúpula eclesial buscó deslindarse “de la derecha”. Nos trataron de “talibanes”. Acusaron a la gente de pelea de eso mismo, de combatir y de no dialogar ni cultivar por sobre todo la cortesía de las buenas maneras con los matadores. Pero, ¿el solo poner en discusión que Ud. debe morir no es ya matarlo a Ud. de alguna manera? O acusaban de festejar cuando, si se peleó y se ganó, ¿cómo no hacerlo? Al principio se pretendió trazar la política de que “debemos acostumbrarnos a convivir con la ley del aborto; yo lo he vivido en Italia”. Menos mal que los chicos no le hicieron caso y lo Bocharon… Se veía mal el “fanatismo” religioso de los que iban rezando con la Virgen de Luján a la pelea.
            Incluso se aceptó, casi antes de que la presentara, la renuncia del principal alfil que la Iglesia tenía en el Episcopado en el asunto. ¡Vamos Héctor Aguer todavía!

Asistimos a reacciones eclesiales ante el Herodes Fernández de Kirchner en las que no denuncian el Genocidio, sino otra cosa ciertamente distinta: “darle prioridad” al tema. (Obispo de Neuquén, Monseñor Croxatto). Calcule la reacción que suscitaría que el Presidente Machus lanzara mañana una campaña para matar a todos los homosexuales del mundo y un obispo le salga a decir “eso no es prioridad”…
Pero éstos no son meros hechos. Aquí hay una cuestión de pleno derecho. Mejor dicho: de teología.

            9. “La lucha contra el aborto es bandera de la derecha”
            La Iglesia modernista postconciliar entiende que hoy no corresponde pelear para que se implante  el orden natural y cristiano en la sociedad. Que eso es bandera de la derecha. Que es preferible convivir con un orden jurídicopolítico ateo antes que te identifiquen como quasprimista, esto es que defiendes El Reinado Sociopolítico de Nuestro Señor Jesucristo. (Por la encíclica Quas Primas, del Papa Pío XI, ratificada en el Catecismo de la Iglesia Católica, nro. 2105). Que la Cristiandad hoy no corresponde. Ni cabe defender la Cristiandad en la Constitución, - ¡faltaba más!- como que la Reforma descristianizadora de la Constitución en 1994 provino de la cúpula del Episcopado. Eso es laicismo. Y laicismo es ateísmo social. Una religión anti-Dios.

            10. El modernismo es una herejía social
            Me contó la viuda de Carlos Alberto Sacheri que éste, viajando desde Canadá a los Estados Unidos, había vuelto escandalizado porque “los obispos no creen en el derecho natural”. Y nuestro mártir denunciaba que el modernismo es una herejía social, porque el núcleo del mismo reside en negarse a admitir el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo. – Sacheri escribió La Iglesia clandestina, presentándola con una faja que decía “seremos fusilados por curas bolcheviques”, y efectivamente fue fusilado el 22 de diciembre de 1974, a los 41 años, en medio de toda su familia, manchada  -literalmente- con su sangre mártir.
            Pues bien, la implantación en la sociedad de las más elementales normas de derecho natural es Cristiandad, esto es instauración del Reinado Sociopolítico de Cristo.
            Y es deber defender las bases del orden natural cristiano cuando las mismas están implantadas en la legislación positiva existente. Defender lo que hay, que es mucho.
            Una de las convicciones de este posconciliarismo confuso es que “lo nuestro no es popular”, y que los adversarios sí que expresan los anhelos actuales de la sociedad. Pero, a propósito de esto se ha llegado a rumorear, y debe ser falso, que estos obispos progre están yendo en bandada al psiquiatra para que les explique la reacción de los curas villeros contra el aborto.

            Otra de las enseñanzas cumbre de Carlos Alberto Sacheri mártir fue que el laicado tiene la función insustituible de defender la Cristiandad, y orientar a los curas progresistas despistados.
            Él se oponía al Clericalismo, esto es a que el Clero ocupe funciones políticas reservadas a los laicos, pero con el Concilio predicaba que nos corresponde “informar según Dios los asuntos temporales”. No según otras religiones o pautas ni las buenas maneras ni la democracia ni la ontocracia ni la monarquía. Según Dios, queda dicho. Que encarnose, por si le falta que lo diga.
            Él nos enseñaba que había un clericalismo malo, el que acabo de referir, y uno peor. El primero usaba un medio generalmente malo para el fin bueno de implantar la buena doctrina y el buen orden social. (Digo “generalmente malo” porque el clero podría ejercer en ocasiones cierta función subsidiaria en el tema; como también en cierto sentido los laicos). El segundo clericalismo, el que practicaba “La Iglesia Clandestina”, usaba el medio malo del Clericalismo para el fin malo de instaurar el ateísmo social. Para que la Iglesia se convierta al mundo en vez de que el mundo se convirtiera a la Iglesia.

            Pero esto no es una cuestión “de clases”, “clero contra laicado”, sino de alinearse o no en la defensa de los derechos de los más indefensos. La “gesta de Dios por los argentinos” producida en 2018 fue porque todos tiramos para el mismo lado y los jóvenes y viejos combatientes rezaron mucho a la Virgen y rechazaron el Clericalismo. ¡Vamos católicos todavía!



lunes, 9 de diciembre de 2019

OBISPOS ALEMANES




plantean que la sodomía y la fornicación no sean pecados

Por Carlos Esteban
Infovaticana, 08 diciembre, 2019


¿Camino sinodal o camino de salida de la Iglesia? Varios obispos alemanes ya proponen que se consideren lícitas las relaciones homosexuales y el sexo fuera del matrimonio.

La homosexualidad es una “forma normal de orientación sexual” que “no se puede cambiar ni se tiene que cambiar”, por lo que habría que estudiar si tiene sentido mantener la ilicitud de las prácticas homosexuales. Es la propuesta de los obispos de Berlín (Heiner Koch), Osnabrück (Franz-Josef Bode), Görlitz (Wolfgang Ipolt), Maguncia (Peter Kohlgraf) y varios obispos auxiliares tras una reunión en el curso del ‘camino sinodal’ emprendido por la Iglesia alemana.

Estos mismos prelados solicitan también que se deje de considerar pecado o se ‘cualifique a la baja’ la contracepción, el amancebamiento, el llamado ‘cambio de sexo’ y otras prácticas defendidas por la cultura secular, según un comunicado de prensa.

No puede, después de la aprobación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, afirman, seguir considerando ‘pecado grave’ las relaciones sexuales de las parejas divorciadas con posteriores cónyuges civiles.

Las relaciones homosexuales, tradicionalmente denominadas como ‘pecado de sodomía’, no solo son siempre, en la doctrina tradicional inmutable desde el origen, pecado grave, sino que preceden con mucho al cristianismo en esa consideración. De hecho, el Antiguo Testamento las clasifica entre las cinco categorías de ‘pecados que claman la ira de Yahvé’. 

Un cambio de esa naturaleza de ningún modo podría hacerse pasar por un ‘desarrollo de doctrina’, que nunca puede contradecir o cambiar una doctrina consolidada previa, sino meramente ampliarla y perfeccionarla.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

NUEVO PROVINCIAL DOMINICO



Fray Juan José Baldini, op ha sido elegido Prior Provincial de la Provincia Argentina de San Agustín para el período 2019-2023. Nació en Mendoza el 18 de febrero de 1976, ingresó a la Orden en 1994, hizo su primera profesión el 4 de marzo de 1995 y fue ordenado presbítero el 22 de noviembre de 2003.

Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca aprobando su examen con una memoria titulada: “Vivir desde el Dios que nos está creando por amor. La espiritualidad según A. Torres Queiruga”.
………………………..


Antecedente:

Notificación sobre algunas obras del Prof. Andrés Torres Queiruga

Conferencia Episcopal Española
Congregación Española de  Doctrina de la Fe
(…)

Conclusión
26. La Iglesia alienta la tarea de los teólogos y valora profundamente el empeño por comunicar la Palabra de Dios respondiendo a las inquietudes de nuestro tiempo. Sin embargo, no debe olvidarse que el uso de determinados instrumentos filosóficos o históricos debe estar guiado por la misma doctrina revelada. Es necesario profesar la fe de la Iglesia según la interpretación constante que Ésta ha mantenido, siendo conscientes de que el valor de las intervenciones magisteriales no es fruto de una teología opinable, sino de la asistencia del Espíritu Santo. La noción de cambio de paradigma empleada por el profesor Torres Queiruga y las conclusiones que se siguen de ella no siempre son compatibles con la interpretación auténtica que ha dado la Iglesia a la Palabra de Dios escrita y transmitida.

27. A modo de síntesis, los elementos de la fe de la Iglesia que quedan distorsionados en los escritos del profesor Torres Queiruga son los siguientes:

La clara distinción entre el mundo y el Creador, y la posibilidad de que Dios intervenga en la historia y en el mundo más allá de las leyes que Él mismo ha establecido.
La novedad de la vida en el Espíritu que Cristo nos alcanza, con la consiguiente distinción entre naturaleza y gracia, entre creación y salvación. Así como, la necesidad de la gracia sobrenatural para alcanzar el fin último del hombre.
El carácter indeducible de la Revelación, mediante la cual Dios ha dado a conocer al hombre su designio salvífico, eligiendo a un pueblo y enviado a su Hijo al mundo.
La unicidad y universalidad de la Mediación salvífica de Cristo y de la Iglesia.
El realismo de la resurrección de Jesucristo, en cuanto acontecimiento histórico (milagroso) y trascendente.
El sentido genuino de la oración de petición, así como el valor de la intercesión y mediación de la Iglesia en su oración por los difuntos, especialmente en la Eucaristía.
La distinción real entre el momento de la muerte personal y el de la Parusía, entendida ésta como culminación y plenitud de la Historia y del mundo.

28. Con la presente Notificación, la Comisión para la Doctrina de la Fe quiere salvaguardar aspectos esenciales de la doctrina de la Iglesia para evitar la confusión en el Pueblo de Dios y contribuir al fortalecimiento de su vida cristiana; espera igualmente que el Prof. A. Torres Queiruga siga clarificando su pensamiento y lo ponga en plena consonancia con la tradición de fe autorizadamente enseñada por el Magisterio de la Iglesia.
La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, en su CCXXIII reunión, dio su aprobación a la publicación de la presente Nota en la sesión celebrada en Madrid el 29 de febrero de 2012.


Adolfo González Montes,
Obispo de Almería, Presidente

José Rico Pavés,
Secretario



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